jueves, julio 09, 2009

No, les voy a decir la mentira a ustedes que desde chiquito amo la cocina y soñaba con ser chef, no, eso se me vino a ocurrir ya grande y habiendo recorrido un poquito, pero si tengo recuerdos de comidas que se que me enseñaron que ella (la comida) era capaz de manipular mis sensaciones y recuerdos y que era mas que un acto de supervivencia, por ejemplo muy chiquito la empleada domestica de mi abuela (Nina q.e.p.d) nos daba a mis primas y a mi gelatina de fresa, naranja y todos los sabores de gelatina royal que hubieran. Eso junto a los tallarines sobre cocidos con salsa de tomate, son algunas de las cosas que muestran que en la cocina todo es amor. O ¿digame a que le saben los frijoles de su mama?, la mía puede dar fe, de que la única sopa de pastas que yo me como, es la que ella hace, porque el maggi cuando la mama lo echa ay! si sabe delicioso

1 comentario:

  1. ya pude leer, me tocó pegar el texto en word y pasarlo a arial y ya. fijate por qué no se puede leer.
    y ya no tengo nada más qué decir. ah no, si.
    bacano que pasés por mi blog, muy bienvenido siempre.

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